EL NEPOTISMO DEL ESPAÑOL CONTINENTAL O CRIOLLO

Por Adolfo Roberto Pérez Valdés

Qué ilustrativa es la entrega periodística ÍNDICE del miércoles 12 julio de 2017 que me ha remitido por correo el colega Ruperto Portela Alvarado, esta columna trae por subtítulo VUELVEN LOS CACHORROS DEL PODER.

Apunto el enlace del colega para los interesados en el texto completo:

http://www.diariocontrapoderenchiapas.com/v3/index.php/columnas/6062-indice90

Portela nos ilustra con la enumeración y descripción grosso modo de las familias o dinastías que medran del poder político (entiéndase esto como dependencia parasitaria de las finanzas y presupuestos de gobiernos) en la entidad chiapaneca.

Estas familias-dinastías parásitas traspasan a todos los partidos políticos, este comportamiento patrimonialista no privilegia valores democráticos ni republicanos, sino los parentales. Arribar, consolidarse, conservarse y perpetuarse en el poder político y disponer en su beneficio de los presupuestos, es su máxima perenne.

De inmediato rememoro la siguiente frase:

No vivir del presupuesto es vivir en el error. César Garizurieta, El Tlacuache

Cito lo siguiente como soporte:

“…no es casual que un viejo amigo de Alemán que había vivido siempre gracias a los puestos públicos – César Garizurieta, el Tlacuache, fundador con Alemán de la agrupación Socialistas Veracruzanos -, acuñara una de las frases más célebres del diccionario político mexicano: Vivir fuera del presupuesto es vivir en el error. Hombre coherente, cuando años después se quedó sin trabajo, el Tlacuache se sintió a la intemperie y se suicidó…” Enrique Krauze, La Presidencia Imperial

El comportamiento patrimonialista de estas familias es un valor que subsiste desde la edad media como herencia cultural de español peninsular, transmitida a sus hijos procreados y nacidos en este continente americano: los criollos o españoles continentales.

En una entrega anterior CRIOLLOS POLÍTICOS MEDIEVALES de mi blog:

https://incrospido5.wordpress.com/2017/02/

Inicio el texto así:

En la página 29 del libro De la tarea académica, el autor José Benigno Zilli Mánica menciona lo siguiente:

“A nuestro juicio serían dos las características principales de la Edad Media o medioevo: una, la concepción patrimonialista del Estado y del gobierno, como si fuera la propiedad de una familia o dinastía….”

Pues bien esa característica es la que describe Ruperto, en su texto ya mencionado arriba LOS CACHORROS DEL PODER, nos comparte las diversas dinastías parasitarias que en Chiapas subsisten dentro de los presupuestos o finanzas públicas:

1.- Velasco. 2.- González. 3.- Sabines. 4.- Robledo. 5.- Ochoa. 6.- Melgar.
7.- Valss. 8.- Salazar. 9.- Pariente. 10.- Madrid. 11.- Torres. 12.- Córdova.

Aunque la columna ÍNDICE no es exhaustiva sobre la situación patrimonial de estas doce Dinastías chiapanecas, presuponemos que subsisten vinculadas al presupuesto público. Vínculos que van desde un empleo dentro del servicio público federal, estatal o municipal, un cargo de elección popular en esas mismas esferas o ser directivo de una organización partidaria que reciben partidas o financiamiento público.

Lo que sea es bueno para sus proyectos parentales. Sin embargo, su existencia parasitaria también conlleva consolidar empresas sean fantasmales o no que se incrustan en los presupuestos o finanzas estatales mediante prestación de servicios, proveedurías o realización de obras.

Los valores medievales de estas dinastías criollas se manifiestan también, en la compulsiva adquisición de propiedades inmobiliarias, que pueden estar dentro del territorio nacional o en suelo extranjero. Agregándole inversiones bursátiles o llevando sus capitales a depósitos bancarios de los llamados paraísos fiscales.

La conducta del noble español peninsular (nacido en la Europa ibérica) al arribar al virreinato de la Nueva España, con la designación de la monarquía para ocupar un cargo del gobierno era la de inmediato usufructuar dicha designación. Y para ello instrumentaba el enriquecimiento patrimonial familiar impostergable. Y lo mismo ocurría con las designaciones de los eclesiásticos católicos.

Las dinastías criollas (los españoles continentales o nacidos en América) aprendieron muy bien tales conductas. Tanto de los monarcas como del papado católico, hay que recordar que en el inicio de la conquista la Dinastía Borgia, de ascendencia ibérica, se enriquecía desaforadamente en la administración del corrupto sistema religioso Católico, Apostólico y Romano.

Estos corruptos valores imperantes en la política nacional son conocidos como Nepotismo, todas las dinásticas parasitarias de los presupuestos o finanzas públicas ven como una amenaza vital, que cualquier fuerza política opositora les señale y pretenda su desplazamiento del poder.

La vida republicana y democrática mexicana está sometida desde su inicio en el siglo XIX a estos valores pertenecientes a una identidad del poder corruptor. Hoy padecemos una completa deshumanización y vileza del estado y sus flacas instituciones.

Lo que Manuel Buendía Tellezgirón llamaba en su estilo periodístico la MEDIOCRACIA, es decir el régimen político de los Mediocres. Por cierto, Juan Rafael Moro Ávila fue uno de los participantes del homicidio de Buendía y perteneció a la Dinastía Ávila Camacho. Esa es la Mediocracia que usufructúa el poder, compuesta de Mediocres Dinastías criollas.

@adolfoperez58

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