El bienio de Miguel el breve o una epopeya visceral

Por Adolfo Roberto Pérez Valdés

La codicia de Miguel Angel Yunes Linares, cabeza de su propia Dinastía Política, en transmigración bipartidista PRI y PAN ha devenido en un apuntalamiento al Estado Federal que solapa al bandolerismo organizado en agravio y perjuicio del erario público. Don Miguel no se comporta como un estadista ante la auténtica Epopeya Republicana que afronta, para dicha tarea tan inédita los esfuerzos de Miguel el breve/Cápita Yunes están ampliamente rebasados, fundamentalmente por la circunstancia del Tiempo.

La administración bienal del Miguel el breve/Cápita Yunes, está visceralmente entendida por su sobre valorado servidor-gerente, este gobernador coaligado dimensiona su gestión como una garantía extendida post bienal, la cual no le fue dada por los votantes.

Miguel el breve/Cápita Yunes codicia el ascenso de su propia Dinastía, mediante la extensión de su gestión con seis años adicionales a su bienio. Es decir, anhela un sucesor de su sangre para la próxima gestión que será sexenal.

No comprende que su victoria electoral corresponde al profundo resentimiento y ánimo reivindicatorio de millones de agraviados, por un atroz grupo de intereses y personas que impunemente se sirvieron del poder para hacerse de fortunas, propiedades y llevar una existencia de festines y periplos permanentes.

Conducta que se manifiesta también en el devenir propio de su Dinastía Yunes Márquez. La referencia de los Panamá/papers no debe desestimarse.

Amagos verbales, desquites anunciados, supuestos encuentros y arreglos con personeros de la banda desplazada. El comportamiento patibulario de Miguel el breve/Cápita Yunes es un elemento curricular ya exhibido en el sexenio de Patricio Chirinos Calero, sin mayores logros que la estadía en Pacho Viejo de otros políticos finalmente liberados por la prescripción de los ilícitos que cometieron.

El daño patrimonial de ese entonces no fue resarcido. Miguel el breve/Cápita Yunes es rememorado en la Secretaría de Gobierno de Chirinos como Mata-indígenas. Hoy su vocación patibularia se refrenda al degollar a burócratas tildados de Aviadores. El bienio del sobrevalorado servidor-gerente se estima discurra en una gesta verbal con apremios y urgencias monetarias cotidianos.

Miguel el breve no visualiza que su verdadero reto es una Epopeya Republicana. Una tarea que le demanda una templanza de Estadista, algo no asociado a su patibulario proceder. Lo fundamental de esta Epopeya Republicana se resume en la reconstrucción del Estado Libre y Soberano de Veracruz de Ignacio de la Llave. Sin embargo, Cápita Yunes arremete poseido por sus demonios patibularios para llevar a la ergástula o celda a los perpetradores de desfalcos multimillonarios.

En tanto, los agraviados seguimos a la espera de ese encarcelamiento estridentemente propuesto por Miguel el breve. La ergástula o celda permanece vacía.

A Cápita Yunes le maniata su propia inconsciencia y desconocimiento de padecer una auténtica Ceguera de Taller, no percibe abrumado por su conducta patibularia de la real magnitud de su gestión bienal: Redimensionar al Poder Ejecutivo del Estado Libre y Soberano de Veracruz de Ignacio de la Llave, la magnanimidad con los rivales es un rasgo de personalidad imprescindible en este ineludible compromiso republicano.

Este rasgo no se ha manifestado hasta ahora, sobre el redimensionamiento habremos de opinar más adelante.

@adolfoperez58

 

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