Por Adolfo Roberto Pérez Valdés
Este viernes el Gobierno Federal conmemora el 78 aniversario del acto expropiatorio de la industria petrolera extranjera, evento consumado el 18 de marzo de 1938. Como cada año el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana/STPRM se integra a dicha conmemoración, que esencialmente resulta un acontecimiento ajeno por completo a su propia vida interna como gremio.
Sin embargo, ahora la conmemoración viene a resultar un evento sin fundamento por la inexorable y premeditada devolución de la industria a corporaciones empresariales del sector privado, a 78 años de la expropiación el Gobierno Federal recula sumido en el total desprestigio y todavía sosteniendo a base de créditos a Petróleos Mexicanos (Empresa Productiva del Estado) y a sus siete subsidiarias, aparte de las diversas filiales que se han multiplicado desde el pasado sexenio de Calderón.
Esas filiales son réplicas de Pemex Internacional PMI.
Petróleos Mexicanos, sus siete subsidiarias y las empresas filiales están en la bancarrota.
El STPRM al integrarse a esta conmemoración confirma lo que es, un instrumento de control gremial supeditado a los intereses y propósitos del Gobierno Federal propietario absoluto de PEMEX, esta empresa no es de los mexicanos sino del Gobierno en turno y del partido que regentea la administración del Poder Ejecutivo.
Es mi apreciación que la conmemoración de la expropiación de los activos de las empresas petroleras en 1938, no le significó al STPRM un beneficio ni triunfo gremial. El decreto del Gobierno Federal dado el 18 de marzo de ese año fue un acto y decisión que puso punto final a un conflicto obrero-patronal; la confrontación del STPRM con las empresas extranjeras por la consumación de un solo contrato de trabajo.
Como es bien conocido las empresas no cedieron a la demanda del gremio. Ni tampoco acataron el laudo laboral favorable al STPRM ni la resolución de la Suprema Corte de Justicia.
Sin embargo, la expropiación no dio al STPRM el esperado Contrato de trabajo que solicitaba a las empresas en su pliego de demandas. Ahora el patrón era el propio Gobierno Federal y como tal también NO ACCEDIÓ A LA FIRMA DEL CONTRATO.
Los activos de las empresas expropiadas serían trasladados en propiedad hasta junio de 1938 a la empresa pública Petróleos Mexicanos, creada por decreto luego de varios meses de la llamada administración obrera del mismo STPRM. Aún ya iniciada su operación y con sus ejecutivos nombrados por el presidente Cárdenas, PEMEX pospuso varios años la firma del Contrato único.
Fue hasta el sexenio del general Manuel Avila Camacho que la demanda del STPRM se hizo efectiva. En tanto, la corrupción ya se había apoderado de los funcionarios sindicales que habían probado los beneficios de ser patrones y directivos gremiales al mismo tiempo, de marzo a junio de 1938 los directivos sindicales administraron los activos de las empresas expropiadas y se comportaron como patrones ante sus mismos representados.
Este fenómeno conductual quedó arraigado en las directivas sindicales subsiguientes. Un fenómeno que capitalizó reiteradamente el Gobierno Federal en su favor. Ante las empresas extranjeras el STPRM tenía una conducta independiente, la cual perdió en su totalidad ante el Gobierno Federal como patrón denominado Petróleos Mexicanos.
El sometimiento gremial fue completo, como agrupación se ligó al Partido de la Revolución Mexicana/PRM antecedente del PRI. Y ahora el PRM, aparte de ser su representante político, era además su patrón, ya que el Poder Ejecutivo Federal fue coto exclusivo del PNR/PRM/PRI. La servidumbre era total, el PATERNALISMO POLÍTICO tan combatido programáticamente por los grupos disidentes era y sigue siendo un ciclo vivo y palpitante.
Este 18 de marzo volveremos a escuchar loas y alabanzas al general Lázaro Cárdenas del Río, el culto a dicho presidente resonará en las intervenciones tanto de alcaldes, representantes sindicales y los servidores públicos de Petróleos Mexicanos, la llamada Empresa Productiva del Estado.
Lo que no dirán es que como presidente fue RENUENTE A CONCEDER O HACER EFECTIVA LA DEMANDA DE LA FIRMA DEL PRIMER CONTRATO COLECTIVO SOLICITADA POR EL STPRM.
Algo que no harán las directivas del STPRM es desligarse de la conmemoración, renunciar a las aportaciones económicas propias plasmadas en el contrato colectivo, y solamente festejar el aniversario del gremio que es en el mes de agosto. Si esto llegara a ocurrir podríamos pensar que inicia un proceso de real independencia, pero eso tendría que ser acompañado por el rechazo a diputaciones, senadurías, alcaldías, regidurías y demás cargos de elección popular que disfrutan diversos funcionarios sindicales. Incluyendo empleos en otras empresas estatales distintas a PEMEX.

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