Publicado en Política el lunes 20 de septiembre de 1999
Veracruz
Definitivamente, los estudiantes son víctimas de consumados criminales que medran del presupuesto en el ramo educativo, un testimonio más lo aporta nada menos que el presidente de la Asociación Estatal de Padres de Familia, Jorge Rivas Lucho, quien declaró al reportero Raymundo Jiménez que en las ciudades de Veracruz y Boca del Río se concentra un elevado porcentaje de abusos sexuales en escuelas primarias y secundarias. Señalando como responsables de estos crímenes a los conserjes y profesores.
Explica el representante estatal de los padres de familia que en pasado ciclo escolar 1998-1999 fueron denunciados y procesados 16 casos de abusos sexuales en escuelas públicas.
La mitad de estos crímenes sucedieron en Veracruz y Boca del Río, el resto en Acayucan, Cosamaloapan y Minatitlán. Es decir, ocho de los 16 criminales residen en esta región, ¿o es que la SEC ya los reubicó?
Rivas Lucho, directivo estatal de los paterfamilias, afirma que de los 16 criminales la mitad ya abandonó el presidio.¿Hubo perdón o siguen bajo proceso? Algo peor cabe preguntarse: ¿siguen dando clases o aseando escuelas? La información a que hago referencia apareció como nota de agencia en el diario Notiver, el día martes siete de septiembre, en la página trece, primera sección.
Este hecho viene a sumarse a otros más, señalados en las páginas de los diarios de la región. La actual administración del gobierno estatal ha puesto al descubierto la existencia de 500 personas que desempeñan labores académicas (cobran como maestros) pero con títulos falsos. La salida legal a tal ilícito es únicamente la rescisión la de la relación laboral que la SEC tiene con esos quinientos farsantes.
No puede haber mayor mayor espectro punible por la prescripción de otras figuras delictivas, en que incurrieron esos 500 personajes del hampa organizada. La información oficial no da la identidad ni la escolaridad máxima de tales personas. Tampoco especifica qué centro escolar fue el supuesto formador de esos falsos maestros.
Pero la investigación que se hizo de los títulos mostró que las quinientas personas nunca habían pisado las aulas dónde se forma a los maestros, simplemente en los archivos de las normales no hay expedientes sobre ellas.
¿Cuántas complicidades hay en este caso y que no son dadas a conocer?
Otro de los cinco mil cheques no cobrados al final del sexenio de Chirinos Calero. He aquí otras identidades no reveladas de probables hampones organizados.
Es muy posible que esos cinco mil bandoleros aparezcan en el padrón electoral, es gente que respira y come con arrogante impunidad.
A ello se agregan los comisionados sindicales y personal de confianza. Otro hecho revestido de ilegalidad, pues es bien sabido que a esos comisionados se les halla en las estructuras del partido de Estado, o sea el PRI.
Y qué decir de la nula ética de aquellos maestros que piden dinero por aprob ar a los alumnos y acosos sexuales no denunciados. Todo esto conforma un delito que se como corrupción de menores.@

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